Pero que ilusa soy... Realmente, acepté el no volver a ver a mi arquitecto de sonrisas, no volver a saber jamás nada sobre él, y ahora, en unos días me llega todo de golpe... Y verle, para ser sincera quería verle, no me puedo olvidar de él, y me preguntaba si le iría todo bien, y sobre todo, me preguntaba si el se preguntaría por mi, y ahora estoy aquí, como una estúpida, todo para decir que él se ha olvidado de mi, ahora no es más que un conjunto de todo lo que odié, y él me enseñó que no era tan malo, verle, y que ni siquiera un "hola" o un mero gesto de saludo con la cabeza, como hacen ahora los "malosos", y ya ni hablar de una de sus sonrisas que hacían que mi mundo se viniera abajo, y a las cuales no podía evitar contestar, me molesta bastante, es más, me siento idiota por haber llegado a poder pensar que le llegué a importar... Es un falso, debería enterarse el mundo entero.
Ahora le puedo olvidar tranquilamente, y puedo decir con total seguridad que ya no quiero saber nada de él.